miércoles, 9 de julio de 2014

Reflexión final



Este film nos ayuda a reflexionar sobre el rol del cineasta, o del etnógrafo cuando se decide convertir en cineasta. El mismo Rouche, citado por Fulchignoni, 1989:299, como recuerda Alonso Quinteros en “Jean Rocuh como storyteller de la modernidad africana”,  reflexiona: …”como un etnógrafo y realizador cinematográfico, casi no hay límites entre el documental y el film de ficción. El cine  es ya la transición del mundo real al mundo imaginario y la etnografía , la siencia de los sistemas de pensamiento de otros, es un punto de cruce permanente de un universo conceptual a otro; gimnastas acrobáticos donde perder un pie es el riesgo menor”. También sobre la posición del etnógrafo como observador o participante. De hecho rompe los límites que señala Guber en “El Salvaje Metropolitano” al afirmar que hay dos enfoques para entender la forma de llevar a cabo la Observación Participante: según los lineamientos del positivismo (participar para observar) y el interpretativismo (observer para participar). En el caso de Rouche, podemos afirmar que por momentos participa para observar y en otros casos observa para participar, pero no se onforma con tener una sola forma de aproximarse a sus sujetos.    

La última parte del film es la que nos regresa a nuestra posición de espectadores, allí donde tenemos necesariamente una reacción ante el hecho de habernos identificado con los actores sociales que en ningún momento fueron presentados como actores de ficción, y sin embargo sentimos como en una actuación demasiado “verdadera”, demasiado nuestra.

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